Cinco alojamientos insólitos para conocer Argentina de otra manera: de cápsulas sobre el vacío a aviones convertidos en hotel

Argentina tiene propuestas de alojamiento que van mucho más allá del hotel tradicional. Cápsulas de acero adosadas a una pared de roca a 340 metros en El Chaltén, Boeing 737 reconvertidos en habitaciones con jacuzzi en Córdoba, un huevo metálico en Trevelin disponible por Airbnb, vagones ferroviarios vintage en San Antonio de Areco y pods privados en el aeropuerto de Ezeiza son cinco opciones concretas para quienes buscan un viaje distinto por el país.
Image Preview (Placeholder)

Viajar por Argentina sin dormir en el mismo hotel de siempre es posible. Desde la Patagonia hasta el conurbano bonaerense, una serie de propuestas combina diseño poco convencional, ubicaciones de impacto y servicios que van desde desayunos a 340 metros de altura hasta museos aeronáuticos dentro de una aeronave.

Cápsulas en la pared: Ovo Patagonia

En El Chaltén, Santa Cruz, Ovo Patagonia ofrece cuatro cápsulas de acero y policarbonato adosadas directamente a una pared de roca a 340 metros de altura. Desde ahí se ve el Fitz Roy. El acceso es exclusivamente a través de una vía ferrata suspendida sobre el vacío: no es para cualquiera, pero tampoco se parece a nada que exista en el país.

Aviones en tierra: Air Damasco

A más de 80 kilómetros de la capital cordobesa, en Oncativo, dos Boeing 737 de la extinta aerolínea Southern Winds dejaron de volar para convertirse en habitaciones. Air Damasco los equipó con jacuzzi en el balcón, ducha con música ambiental, mesa de luz inteligente y una sala VIP que incluye museo aeronáutico con la caja negra original de la aeronave.

Un huevo en la Patagonia: Huevo de Dragon

El arquitecto Martín De Estrada diseñó en Trevelin, Chubut, una estructura metálica con forma de huevo que ganó el OMG Fund de Airbnb, el fondo de la plataforma para alojamientos singulares. El precio ronda los USD 126 por noche y se reserva directamente por Airbnb.

Vagones sobre vías: Los Vagones de Areco

En San Antonio de Areco, provincia de Buenos Aires, siete vagones ferroviarios vintage restaurados funcionan como habitaciones con baño privado, aire acondicionado y colchón térmico. Los huéspedes reciben tabla de fiambres con vino al llegar, merienda y cena servida en un vagón comedor de más de cien años de antigüedad. El establecimiento planea sumar dos vagones más en un coche de subte en desuso.

Pods en el aeropuerto: My Pod Capsule Airport

En Ezeiza funciona el primer hotel de cápsulas dentro de un aeropuerto argentino. My Pod Capsule Airport ofrece pods privados con cama, iluminación ajustable, enchufes y WiFi, disponibles tanto por hora como por día. También cuenta con espacios de coworking y salas de reunión para viajeros en tránsito o con escala prolongada.

Cinco opciones distribuidas en distintas provincias, con precios y modos de reserva diferentes. ¿Cuál de estas propuestas cambiaría tu forma de planificar el próximo viaje por Argentina?

Etiquetas:
Sin Etiquetas
Imagen de perfil
placehoder publicity
placehoder publicity