Tres lácteas argentinas retoman la producción tras meses de crisis y quiebras

Sudamericana de Lácteos, Verónica y La Suipachense vuelven a operar después de entre seis y ocho meses sin actividad. Cada empresa eligió un camino distinto: cambio de propietario, contrato de maquila con un tercero o alquiler de planta a un nuevo grupo inversor. Las tres arrastran deudas con empleados, tamberos y proveedores, aunque sus nuevas conducciones afirman haber avanzado en la reestructuración de esos pasivos.
Image Preview (Placeholder)

Sudamericana de Lácteos reiniciará operaciones después de siete meses paralizada. Pablo González, quien adquirió la empresa el 13 de julio, confirmó a El Cronista que la planta ubicada en Díaz, Santa Fe, comenzará recibiendo 100.000 litros diarios de leche para elaborar quesos barra. El 70% de la producción se destinará a exportación hacia Paraguay, Brasil, Uruguay y Chile, y el 30% restante al mercado interno.

"Estuvimos poniendo a punto la planta luego de meses con sus actividades paradas. La semana próxima vamos a ingresar materia prima para empezar a trabajar", señaló González. El empresario justificó el foco exportador en el precio competitivo del producto argentino frente a los países vecinos y en el excedente de leche disponible por la caída del consumo local.

La planta tiene 5.000 metros cuadrados en un predio de 10 hectáreas, con capacidad instalada de 250.000 litros diarios. La firma perteneció al grupo francés Lactalis, dueño de la marca Parmalat, que se retiró del mercado local en 2023. El traspaso de control, que debía completarse en una o dos semanas, se extendió tres meses por negociaciones con el sindicato Atilra, que exigía garantías de cobro para las acreencias laborales acumuladas. La empresa mantiene deudas con sus 83 empleados, con tamberos y proveedores que, según González, equivalen a dos meses de facturación, aunque aclaró que el pasivo ya está reestructurado.

La láctea Verónica, por su parte, firmó un acuerdo de reactivación parcial en su planta de Suardi mediante un contrato a fasón con Copalac, una firma cordobesa. En una primera etapa se reincorporarán entre 60 y 70 trabajadores, con posibilidad de superar los 100 a medida que crezca la actividad. El sindicato Atilra informó que el objetivo es extender el mismo esquema a la planta de Totoras en los próximos días. Verónica, que llegó a emplear a 700 personas, tiene actualmente 438 trabajadores bajo convenio, de los cuales cerca de 320 permanecían sin tareas desde enero. Según registros del Banco Central, la firma acumula una deuda bancaria de 4.744,8 millones de pesos y cheques rechazados por 11.273,3 millones de pesos.

En el caso de La Suipachense, la reactivación llegó después de decretada su quiebra. En mayo, la Justicia autorizó a Compañía Láctea Suipacha S.A. a tomar el control operativo mediante el alquiler de la planta, las maquinarias y las marcas de la empresa. Actualmente trabaja con 60 empleados y procesa entre 70.000 y 90.000 litros diarios. Juan Luis Mancini, intendente de Suipacha, confirmó que la línea de yogur ya está operativa y que los productos estarán próximamente en góndolas de supermercados y despensas de la provincia de Buenos Aires.

Con modelos de recuperación distintos y pasivos pendientes en los tres casos, la pregunta que queda abierta es si estas estrategias alcanzarán para sostener la actividad a mediano plazo: ¿qué condiciones necesita el sector lácteo para que estas reactivaciones no sean un paréntesis?

Etiquetas:
Sin Etiquetas
Imagen de perfil
placehoder publicity
placehoder publicity