Evaluaron en Buenos Aires estrategias de prevención de la demencia basadas en hábitos saludables
Cuidar la memoria también implica atender la presión arterial, la glucosa y el colesterol. Estos controles, junto con una alimentación saludable, actividad física, estímulos mentales y contacto social, integran el enfoque preventivo que especialistas en neurología analizaron en Buenos Aires. La propuesta consiste en incorporar varios cambios a la vida cotidiana y mantenerlos en el tiempo.
El cuidado cardiovascular ocupa un lugar central porque la hipertensión, la diabetes, el tabaquismo y otros factores afectan los vasos sanguíneos que abastecen al cerebro. Por eso, la evaluación médica periódica forma parte de la estrategia, al igual que las actividades que permiten aprender, ejercitar capacidades cognitivas y sostener vínculos.
Para llevar esas recomendaciones a la práctica, las posibilidades de cada comunidad cuentan. Lucía Crivelli, jefa de Neuropsicología de FLENI e investigadora principal de LatAm-FINGERS, explicó que las propuestas alimentarias y la organización de las actividades se adaptaron a los recursos y las costumbres locales. “La clave consiste en sostener el principio de la intervención sin ignorar las diferencias culturales y sociales”, señaló.
Ese criterio orientó el ensayo latinoamericano presentado en el encuentro. Participaron 1.065 personas de entre 60 y 77 años, distribuidas en 11 países, con un seguimiento de dos años. La investigación evaluó una intervención que reunió alimentación, ejercicio, entrenamiento cognitivo, socialización y atención de los riesgos cardiovasculares.
Los participantes tuvieron dos modalidades de acompañamiento. Una incluyó actividades organizadas y contacto frecuente con equipos de salud; la otra ofreció recomendaciones para incorporar los hábitos con mayor autonomía. Ambos grupos recibieron orientación preventiva.
El estudio registró una mejora de la cognición global entre quienes siguieron la intervención más estructurada. También examinó si era posible sostener el programa: el 80% tuvo una adhesión moderada o alta y el 84,9% completó la evaluación final.
Estos resultados no significan que una rutina saludable garantice evitar la demencia. El enfoque busca actuar sobre factores modificables antes de que el deterioro comprometa la autonomía. Para trasladarlo fuera de la investigación, el acompañamiento y el acceso a las actividades son parte de la propuesta. ¿Qué ayudaría a sostener estos cuidados en tu comunidad?
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