El dulce de membrillo aporta energía en carreras largas, pero no cubre toda la alimentación
Llevar dulce de membrillo cortado en trozos puede facilitar la alimentación durante una carrera larga. Sin embargo, el tamaño de cada pedazo no permite saber cuánto combustible aporta. Para organizar las porciones, hace falta consultar la etiqueta o calcular la composición a partir de los ingredientes si se trata de una preparación casera.
Esa información permite decidir cuánto llevar y cómo combinarlo con otros alimentos ya probados. Los geles y las barritas suelen detallar su aporte por unidad; en el dulce, la cantidad de carbohidratos varía con la receta. Por eso, una porción elegida a ojo no equivale necesariamente a un gel.
La elección también debe pasar por una prueba digestiva durante los entrenamientos. Una mezcla de membrillo, avena y frutos secos puede servir antes de salir o fuera de la actividad, pero resultar menos tolerable mientras se corre. La fibra y las grasas pueden hacer más lenta la digestión y favorecer molestias durante esfuerzos exigentes. La cantidad consumida, la temperatura y la intensidad también influyen en esa respuesta.
Para actividades que duran más de una hora, la referencia mencionada es de 30 a 60 gramos de carbohidratos por hora, con ajustes individuales. La Sociedad Internacional de Nutrición Deportiva señala que las necesidades cambian según la tolerancia intestinal, la exigencia y el ambiente. La Asociación Dietética Británica también indica que consumir carbohidratos puede beneficiar el rendimiento cuando el ejercicio intenso supera una hora.
El abastecimiento debe contemplar además lo que se pierde con el sudor. El membrillo no sustituye los líquidos ni resuelve las necesidades de sodio. En sesiones prolongadas, especialmente con calor o humedad, la alimentación y la hidratación deben pensarse juntas, con electrolitos cuando las condiciones lo requieran.
Al terminar, reponer energía es solo una parte de la recuperación. Según el esfuerzo realizado y el intervalo hasta la próxima sesión, la comida posterior puede necesitar proteínas, líquidos y minerales además de carbohidratos.
Tampoco hay pruebas deportivas en el estudio citado sobre una lámina de membrillo con almendra: analizó su composición y actividad antioxidante en laboratorio, sin evaluar corredores. Sus resultados no demuestran mejoras en el rendimiento ni en la recuperación.
¿Qué alimentos te resultan más fáciles de tolerar durante los entrenamientos largos?
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