Qué es la disbiosis intestinal y por qué afecta al sistema inmunitario
La disbiosis intestinal es el desequilibrio entre los microorganismos que habitan el intestino. Cuando ese equilibrio se altera, puede afectar la barrera que separa el interior del tubo digestivo del torrente sanguíneo, un fenómeno conocido como permeabilidad intestinal.
El cardiólogo Alejandro Junger, formado en medicina interna y cardiología en Estados Unidos, describió el intestino como un sistema de cuatro componentes: el microbioma, la pared intestinal, el sistema inmunitario localizado en esa zona y el sistema nervioso entérico. Según su planteo, los problemas más frecuentes se concentran en los dos primeros.
La pared intestinal está formada por células unidas entre sí que regulan qué sustancias pasan al organismo. Cuando esas uniones se debilitan, moléculas que deberían permanecer en el tubo digestivo pueden cruzar hacia la sangre. Ante eso, el sistema inmunitario reacciona como si se tratara de elementos ajenos, lo que puede derivar en inflamación sostenida.
Gary Brecka, biólogo humano que participó de la misma conversación, mencionó condiciones como psoriasis, eczema, artritis y alteraciones del estado de ánimo entre las que algunos especialistas vinculan con ese mecanismo. Ambos señalaron que esos cuadros suelen atribuirse a causas desconocidas, cuando la salud digestiva podría ser un factor a considerar.
En cuanto a los hábitos, Junger recomendó reducir el consumo de alimentos ultraprocesados y priorizar los frescos: frutas, verduras, carnes, pescados y otros productos de la periferia del supermercado. Como punto de partida, sugirió eliminar temporalmente azúcar, alcohol, gluten, lácteos y café para evaluar la respuesta del organismo.
Entre los suplementos, mencionó prebióticos, probióticos, postbióticos y L-glutamina. Para esta última indicó una dosis de entre tres y cinco gramos en ayunas, con al menos media hora antes de la primera ingesta del día. También nombró magnesio y vitamina B12 en su forma metilada, aunque aclaró que ningún suplemento reemplaza los cambios en la alimentación.
Junger incorporó además el estrés y las experiencias emocionales como factores que inciden en la salud digestiva. Propuso prácticas de atención corporal, como concentrarse en la respiración, los sonidos y las sensaciones físicas, como complemento de los cambios en la dieta.
¿Prestás atención a tu salud intestinal o recién empezás a relacionarla con otros síntomas?
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