Roblox: qué necesitan saber los padres antes de que sus hijos entren a la plataforma
Roblox no es un juego: es una plataforma que aloja más de seis millones de experiencias creadas por usuarios y empresas. Los chicos no llegan solo a jugar, sino también a encontrarse, a pasar el rato y, en muchos casos, a reemplazar el espacio físico del barrio o la plaza. Esa distinción importa a la hora de pensar cómo acompañarlos.
La periodista y divulgadora Julieta Schulkin dedicó una investigación entera a entender qué pasa adentro de esa plataforma. Su conclusión es que muchas familias tomaron decisiones, a favor o en contra, sin conocer realmente el funcionamiento. "Hubo una ola de familias que empezaron a prohibir Roblox y la sensación era que estábamos prohibiendo algo que no entendíamos bien", señaló. Su advertencia es concreta: si un chico no puede usar Roblox, lo más probable es que migre a otra plataforma de diseño similar.
Uno de los aspectos menos visibles para los adultos es la economía interna. Roblox tiene su propia moneda, los Robux, que se compran con dinero real. Con ellos se accede a elementos visuales para el avatar, mascotas virtuales y servidores privados. Se puede jugar sin gastar, pero quienes tienen Robux o pasan muchas horas acumulando recompensas accedan a beneficios que los demás no tienen. Schulkin lo describe como una reproducción de la estructura de clases sociales: igual que en la vida física, dentro del juego se nota quién invirtió dinero y quién no.
Otro punto que las familias suelen pasar por alto es la dimensión social de la plataforma. Los usuarios pueden seguir a otros, tener seguidores y armar grupos de amigos. La plataforma recomienda juegos según lo que juegan los contactos de cada chico. Eso la convierte en un ecosistema con lógicas parecidas a las de las redes sociales, aunque sus responsables insistan en diferenciarla.
Entre los riesgos más serios está el grooming. La posibilidad de que adultos contacten a menores dentro de la plataforma es real y documentada. Schulkin no propone el rechazo automático, sino la configuración activa: ajustar los controles de privacidad, revisar quién puede chatear con el menor y habilitar las restricciones de contacto. "Una buena configuración mejora profundamente la experiencia tanto para grandes como para chicos. Lleva tiempo y es probablemente la parte más aburrida, pero funciona como resguardo", afirmó.
También existen juegos con contenido educativo y propuestas ligadas a los derechos humanos. Escape to Freedom, desarrollado junto a Amnistía Internacional, recrea el recorrido de personas refugiadas. No todo el catálogo es igual, y conocer qué está jugando cada chico es parte del acompañamiento.
¿Cuánto sabés sobre lo que hace tu hijo o hija en Roblox y cuánto tiempo dedicás a revisar la configuración de la cuenta?
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